Contacto directo con el entorno
La burbuja en sí es un milagro arquitectónico: una esfera completamente transparente que está diseñada para proporcionar una vista panorámica del entorno. Me quedo absorto mirando el baile de luces y sombras que el sol proyecta sobre los árboles. Resulta asombroso ver cómo la burbuja se vuelve parte del paisaje sin romper su estética. La sensación de estar dentro de una burbuja, literalmente, me hace sentir como un naufrago en una cápsula temporal, protegido del bullicio del mundo moderno. Este retiro me hace pensar en nuestro vínculo con el medio ambiente y en lo poco que lo valoramos en el día a día.